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lunes, 6 de agosto de 2012

Hugo Chávez gana al entrar a Mercosur. Latinoamérica y Venezuela pierden.


6 Agosto 2012
Alejandro Toral


Por primera vez, desde 1991, el Mercosur tiene renovación de miembros; el pasado 31 de julio, Venezuela se adhiere al mecanismo comercial para comenzar funciones antes de 2014, no obstante, lo hace sin respetar el Tratado de Asunción ni las instituciones del organismo; debido a que el Senado paraguayo no aprobaba su enterada por violar las cláusulas democráticas establecidas.

Irónicamente, Paraguay fue suspendido del Mercosur por violar la cláusula democrática, cuando destituyó al  exPresidente, Fernando Lugo. Por lo que quedó el camino libre para que Argentina y Brasil impulsaran la entrada de Caracas, a pesar de que Uruguay abogó por respetar las instituciones del mecanismo.

La entrada de Venezuela trae mas desventajas que ventajas. Entre las ventajas está que el Mercosur se coloca como 5* potencia económica mundial con 3.3mil millones de dólares PIB, además de comprender el 70% de la población sudamericana. Pero lo más importante es que se convierte en un organismo estratégico con producción de energéticos y alimentos. La última ventaja es para Brasil y Argentina, quienes seguirán abasteciendo al régimen socialista del siglo XXI, ya que este importa gran cantidad de insumos y alimentos; además de no ser un país con industria competitiva.

Las desventajas son el deterioro de la imagen democrática, promotora de los Derechos Humanos y del libre comercio, ahora que un enemigo de estas premisas, como lo es Hugo Chávez, se une al organismo. Otras desventajas, pero ahora para Venezula, es que no recibirá las inversiones que prevé debido a que la estabilidad de una empresa depende del humor del dictador, para ser o no expropiada.

El futuro del organismo depende de las elecciones de Venezuela. Si Hugo Chávez sale triunfador como lo mencionan las encuestas, el Mercosur será su nueva plataforma de ejercer su imperialismo sobre América del Sur, mediante su Política Exterior petrolera; ya que Dilma Rousseff no tiene una presencia política fuerte para hacer contrapeso a un liderazgo de Chávez; además de que Argentina y Uruguay son aliados indiscutibles de Caracas.

En cambio, si Henrique Capriles gana las elecciones, el organismo tendrá las ventajas competitivas que planea, poniendo el plus que continuará por el camino de la promoción y protección de los Derechos Humanos y la democracia, al igual del libre comercio.

La re entrada de Paraguay será un hecho debido a que en su condición de "land-locked State" tendrá que aliarse a Argentina para su salida al mar, además de que en la generación de energía eléctrica esta asociado con Brasil. Finalmente si el Partido Colorado gana la presidencia paraguaya en 2011, que es lo más seguro, hará difícil la convivencia y las decisiones en el organismo que se manejan por unanimidad.

lunes, 6 de febrero de 2012

Eterno conflicto en las Malvinas: Argentina obstinada, Reino Unido prepotente.




6 febrero 2011
AETC

La política exterior argentina en los últimos años ha permanecido con un bajo perfil en el área sudamericana, debido a que solo se concentra en dos temas fundamentales: Preservar relaciones bilaterales amistosas con Brasil para poder mantener en términos favorables su membrecía en el Mercosur y el eterno reclamo contra Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas (Falkland Islands) en los diversos organismos internacionales en los que participa.

Las Islas Malvinas se localizan al sur del océano Atlántico cerca de las costas argentinas. Fueron arrebatadas por Inglaterra en 1833 y desde ese año, Buenos Aires ha reclamado la posesión de esas tierras. ¿Qué piensan los pobladores? Los habitantes de esos territorios han realizado varias consultas donde prefieren su adhesión a la monarquía inglesa. A pesar de estos ejercicios, Argentina ha llegado hasta la alternativa bélica en 1982, cuando el Presidente Leopolo Galtiri, para legitimar la dictadura militar que estaba en declive, se lanzó en un afán nacionalista donde murieron 649 argentinos y 255 británicos.

A pesar que el reclamo del gobierno argentino continuó, hubo un detonante que abrió nuevamente la yaga del conflicto: Reino Unido en 2010 autorizó la exploración petrolera por Desire Pretroleum en territorios marítimos que aún se encuentran en disputa. Pero al gobierno argentino lo que más interesó fue el supuesto hallazgo de una reserva de crudo por 60mil barriles, más grande que la de Arabia Saudí; provocando grandes restricciones en la navegación para evitar que Londres se beneficiara de petróleo libremente hallado en aguas en disputa.

Dos años después y en la víspera de la conmemoración de los 30 años de la guerra, los roces diplomáticos continúan entre Londres y Buenos Aires. No obstante, en esta ocasión, la guerra se trasladó al campo de la propaganda mediática.

Reino Unido, quien últimamente ha adquirido seis destructores con misiles antiaéreos, imperceptibles para los sistemas de radares, ha decidido que uno se irá a la zona del Estrecho de Ormuz, donde existe gran tensión con Irán; un segundo está destinado para remplazar a la fragata que patrulla las Islas Malvinas. Además, se hizo público que el Príncipe Guillermo, segundo en sucesión de la corona británica, visitará en marzo los territorios para continuar con su entrenamiento militar. Estas acciones fueron tomadas por Buenos Aires como provocaciones.

Por su parte, Argentina pidió en la reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) que todos los países no recibieran en sus puertos a barcos con la bandera de las Islas Malvinas, evitando así su abastecimiento y realización de negocios (Fuente) Los países que más le interesaban a Argentina para que aprobaran fueron los más cercanos a las islas: Brasil, Uruguay y Chile; quienes sí aceptaron la propuesta de Buenos Aires. Eventualmente, el gobierno de Cristina Fernández acusa a David Cameron, Primer Ministro británico, de colonialista en declive al seguir conservando territorios de ultramar.

Parece que Buenos Aires jamás se rendirá sobre su afán de recuperar esas islas que tienen más habitantes británicos, cegándose y convirtiendo su deseo en un tipo de obsesión violando los deseos de los isleños: seguir bajo el yugo de la corona británica. La autodeterminación de los pueblos, principio de Naciones Unidas, es el arma principal de Londres para no escuchar ni prestar atención a las ya varias resoluciones de la Asamblea General de la ONU sobre la apertura del diálogo para negociar la soberanía de los territorios.

Es seguro que Cristina Fernández no tomará una responsabilidad tan grande de ir a la guerra como Argentina hizo hace 30 años pero no dudará en seguir utilizando los organismos internacionales de la región y mundiales para presionar a Londres al igual que campañas mediáticas en contra del “colonialismo” británico en América, claro, sin éxito. Probablemente en poco tiempo vuelva a perder el apoyo de sus vecinos ante tal insistencia.

Finalmente, es probable que Londres no deje las Islas Malvinas tan fácilmente ya que tendrá así un buen punto de apoyo en su conquista hacia la Antártida, territorio en el cuál Estados Unidos, Rusia y otras potencias ya están investigando profundamente. Washington no tiene preocupación en la ocupación de las Malvinas por parte de Londres así que tampoco se hará ninguna acción por parte de la aún potencia mundial restándole importancia al conflicto. 

martes, 5 de abril de 2011

La contra-visita: Hugo Chávez con su “paz, unión y $ociali$mo”

5 de abril de 2011
Por Alejandro Toral.

Hace dos semanas, el Presidente de los Estados Unidos dio su primera visita, desde su toma de posesión, a la región latinoamericana prometiendo programas con una pseudo nueva imagen y actitud hacia la región. Ante este acontecimiento, Hugo Chávez, el antagonista al “imperialismo”,  no pudo quedarse quieto ante la presencia de Barack Obama en la región que considera una zona libre de EUA; así que realizó una contra-gira a Argentina, Uruguay, Bolivia y Colombia; para reafirmar los intereses económicos, y políticos, venezolanos en Sudamérica.

Argentina fue la primera parada del precursor bolivariano. En Buenos Aires firmó acuerdos donde el casi conglomerado estatal venezolano, Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), se verá beneficiada con inversiones en la construcción de astilleros por $83mdd y otros acuerdos en el rubro de energía, industria y alimentación. En el terreno político, Hugo Chávez no perdió la oportunidad de opinar sobre situaciones internas, comentando que él apoyaba a Cristina Fernández, su gran amiga, para las próximas elecciones presidenciales de octubre.

Sin embargo, lo más sorprendente para muchos, fue el reconocimiento que le dio la Universidad de La Plata con el premio al periodismo “Rodolfo Walsh”, por su programa Aló Presidente. Este galardón no pudo ser mejor maquinado, por ser entregado el mismo día que la Corte Interamericana de Derechos Humanos recibiría audiencias privadas y públicas de organizaciones que denuncian violaciones de Derechos Humanos por el gobierno venezolano; la coyuntura además se prestó para proponer un Consejo de Derechos Humanos en el Unasur. El reconocimiento parece un tipo de burla al periodismo cuando en el país bolivariano se ha censurado a los medios de comunicación en contra de Hugo Chávez, acusándolos de servir al “imperio”; y a veces, persiguiendo lícitamente a los dueños de tales empresas.

La segunda estación fue en Montevideo, con su homólogo ex guerrillero, José Mújica, donde recibió el apoyo para su pronta entrada al Mercosur, bloqueada por la negativa del Congreso paraguayo, lo que ayudaría a integrar más ambas economías. Los acuerdos se dieron principalmente en el terreno petrolero, donde la local Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (ANCAP) logró un pacto para la explotación del 40% de las reservas petrolíferas en la cuenca del Orinoco, auspiciadas por PDVSA; a pesar de la deuda uruguaya de $700mdd por “cooperación energética”, o venta preferencial de energéticos, hacia Caracas. En el marco económico-financiero, Chávez y Mujica reforzaron la propuesta para la creación de un Banco del Sur y un organismo petrolero del sur: Petrosur.

La tercera parada fue la sucursal venezolana, llamada Bolivia, en la ciudad de Cochabamba; donde el Presidente Evo Morales ofreció a Hugo Chávez, su pueblo boliviano para defender de cualquier amenaza a la revolución, proveniente de los “imperialistas”. En el país no se realizaron acuerdos de suma importancia, fuera de los normales en cuestiones de seguridad, energía e infraestructura; además del fortalecimiento del eje bolivariano Caracas-La Paz. En realidad, el mandatario venezolano, solo fue a supervisar los programas que financia en Cochabamba, al igual, prometió una próxima visita a otro Departamento beneficiado por la revolución bolivariana: Potosí. Finalmente, el Presidente Chávez aseguró que Bolivia no entrará en conflicto limítrofe con Chile por la salida al mar; este anuncio se da en el marco de una nueva tensión entre La Paz con Santiago.

La cuarta y última estación sería la más relevante de todas, tendría sede en Colombia donde las relaciones bilaterales han mejorado en demasía desde la toma de posesión de Juan Manuel Santos. No obstante, el avión del Presidente Chávez se averió y no pudo llegar a su cita, la cual se aplazó para un futuro próximo. Esta visita sería muy relevante porque se realizarían acuerdos comerciales de gran importancia para ambos países, con el fin de revivirlo después del congelamiento de relaciones bilaterales en el 2010.

Venezuela está buscando, mediante su gira, revivir su economía local, con base en la regional, por estar en deterioro después de sufrir una triple devaluación, al igual que por el desabastecimiento de bienes y servicios, además del estancamiento económico e inflación de doble digito a pesar de un alza en los precios de los energéticos. De la misma manera, se menciona que las visitas tuvieron la intención de realizar una cara opuesta a la de Barack Obama, gira que Hugo Chávez calificó como “manipuladora y enegañosa”, donde se intentó devolver la presencia de EUA, enemigo del socialismo del siglo XXI, a la región en las áreas comerciales y económicas.

Por otro lado, la otra vez invitada a la gira fue Libia, solo que esta vez el discurso fue otro. Hugo Chávez y todos sus homólogos con los que se entrevistó, rechazaron abiertamente la invasión de EUA y la OTAN al país africano. Se mencionó que ahora se están creando nuevos métodos “cínicos y descarados” de colonialismo: generar una guerra civil y luego llegar como el héroe de la situación. Al igual descartó cualquier petición de asilo en Venezuela a Gaddafi. Finalmente, el Presidente de Venezuela, en sus momentos de discurso apasionado, aseguró que el próximo país que la OTAN atacaría sería Siria y después países latinoamericanos.

Concluyendo, analistas mencionan que Hugo Chávez llevaba un mensaje de paz, unión y socialismo; sin embargo se les olvidó mencionar que en su discurso también llevaba esa política del miedo sobre una posible intervención militar de Washington en la región, al igual que la confrontación y polarización que siempre tiene con los sectores no simpatizantes con su movimiento. En cuestión de unidad sudamericana, siguió proponiendo los mecanismos financieros y económicos que Venezuela podrá utilizar para no depender más de los organismos auspiciados por Washington, como el Fondo Monetario Internacional. Eventualmente, el mensaje socialista que llevó también tiene signo de dólares, o de bolívares, con los grandes acuerdos en materia energética que realizó para su principal brazo de Política Exterior: PDVSA.